Albert Camus:“Fue asombroso que muchos hombres que entraron en la resistencia no fueran patriotas de profesión.
Pero el patriotismo, en primer lugar, no es una profesión.
Es una manera de amar a la patria que consiste en no quererla injusta... y en decírselo”.

sábado, 14 de agosto de 2010

LA CLASE MEDIA

LA CLASE MEDIA rebelde y con justa visión sólo veía la dominación de una oligarquía incapaz, desnacionalizada, sin moralidad ni patriotismo. Grave juicio en verdad. ¿Pero alguien puede creer que el capital tiene patria y moral? Por ello; aquella frase, “el mercado regula” y creer que es ley divina o similar a la evolución de las especies, tiene implícita un profundo desprecio por la dignidad humana y no advertirlo, es tan obsceno, que repugna las conciencias.


También esta clase carga con la culpa por lo que es y no es el país. A la oligarquía no le importa, “porque se cuida sola” y los pobres sólo quieren subsidios.

Ello explica las intervenciones militares progresistas para acelerar la modificación de las instituciones. Ello explica el enriquecimiento agresivo sobre y contra los débiles. Tremenda gracia aquella frase de ser agresivo en la competencia si se hace contra el indefenso

Volviendo a lo que estábamos, en 1930 aparecieron dos factores relevantes, el primero; la intervención del capitalismo norteamericano con su presencia en el país y el segundo; la rearticulación de las instituciones de la oligarquía como por ejemplo la Confederación de la Producción y del Comercio… las Sociedades NACIONALES; de Agricultura, de Minería, de Fomento Fabril.,

Pero también apareció la izquierda, que nacieron al margen de la actividad política de las elites parlamentarias, de los clubes, de los círculos. Pero no les llevó mucho tiempo adoptar las malas costumbres y el estilo de los viejos partidos políticos. Lo curioso es que así como entre los partidos de derecha ligados fuertemente a las organizaciones patronales, los partidos de izquierda se ligaron a las organizaciones obreras. Y al medio…la clase media sin representación efectiva, sin conciencia de clase, sin unidad programática y dependientes de sus redes de relaciones personales y dispersa en organizaciones como la acción católica, la masonería, las organizaciones estudiantiles o las fuerzas armadas.

La clase media nunca ha podido transformarse en burguesía porque tiene sus comandos fuera del sistema de producción y su ubicación está en los servicios, profesionales, comerciantes o empleo público como las fuerzas armadas. Pero, cómo le gusta imitar vergonzosamente, a la oligarquía, en el boato y en el cinismo.
A lo que más aspira es a huir del término siútico. ¿Qué diablo es ser siútico? Según Edwards Bello, la siutiquería es una enfermedad que se pasa con dos generaciones: el que antes era siútico, se convierte en un caballero e –incluso tiene calles con su nombre-. El colmo de los siúticos lo constituye la “casta” militar.

Los siúticos triunfaron con Pinochet: fue la dictadura o tiranía absoluta de la siutiquería. Cuenta uno de los testigos que los Matte no entraron al Diego Portales hasta que no llegaron los Chicago Boys, verdaderos caballeros de la Universidad Católica.  Jorge Edwards sostiene que el régimen de Pinochet tiene mucho de revancha, pues los milicos odiaban a los pijes de izquierda.

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